¿Quién no ha estado en algún momento frente a un hermoso paisaje y ha sacado su cámara (aunque sea su teléfono móvil) para llevársela de recuerdo? Cuando os encontráis en este tipo de situaciones donde la naturaleza brilla en todo su esplendor, y aunque no seáis fotógrafos, es difícil no sentir la necesidad de fotografiarla. Es por ello que la fotografía de paisaje, junto con la fotografía de retrato, es una de las materias por las que muchas personas se vuelven adictas a esta afición.
Por otro lado, paisaje es un término muy amplio… no es lo mismo fotografiar un paisaje con cascadas que fotografiar un paisaje en medio del bosque. Nuestro primer punto, por tanto, es recomendar nuestros artículos específicos para cada uno de estos subtemas que tienen sus propias recomendaciones, y luego analizaremos los consejos generales que podemos aplicar a la mayoría de ellos.
¿Cuál es la apertura del diafragma?
La mejor manera de entender la apertura es imaginar el iris del ojo. Cuanto más abierto está, más luz entra en él.
Bueno, puedes pensar en el diafragma como el iris de tu lente.
Difracción de la lente
Se cree que cuanto menor sea la apertura, más nítida será la imagen, pero esto es un error.
En aberturas pequeñas nos queda el problema de la difracción, un fenómeno de la luz que se produce cuando pasa por agujeros muy pequeños.
Hay que diferenciar dos situaciones. En tiempo despejado y en tiempo nublado.
En un día despejado, la mejor luz para fotografiar paisajes es al amanecer o al atardecer. Atención, no solo cuando el Sol aparece en el horizonte, sino tres cuartos de hora antes y tres después y lo mismo con la puesta del sol.
Esta luz, al ser una luz más oblicua, te permite resaltar los detalles del paisaje que estás fotografiando. Además, esta luz más suave de amanecer o atardecer le da un color especial a las fotos y paisajes.
Nitidez de tu foto (Sweet spot)
Este concepto varía según el objetivo que estés utilizando pero está directamente relacionado con la apertura del diafragma.
El famoso punto dulce de su lente es la apertura donde obtiene la mejor nitidez en el punto de enfoque. No siempre tiene el mismo número f, pero suele ser dos o tres puntos más pequeños que la apertura máxima.


